martes, 29 de marzo de 2011

Los demonios.


El alma ha muerto
entre las telarañas
de las ideologías
el ángel de la guarda
anidado en un hostal
de mala muerte
la carne, las alas
y un fajo de billetes
en el sostén

hay muerte
a un paso de la vida
tras las cortinas
del amor en venta
cabalga al ángel destronado
y llénate tus uñas con su sangre
que griten de dolor
sus ojos encharcados
araña el rostro viejo
y decadente
con tus rezos blasfemos
y huye rodando
en la botella
noche
que el alma ha muerto
ahogada
entre telarañas.

lunes, 28 de marzo de 2011

La Biodiversidad.

¡Torres más altas cayeron!
decían los viejos del lugar
adivinando acaso
que habría versos escala
para invadir aquellos muros
herencia hermosa
de los antepasados

y, trepando, el poeta,
como una risa virus
en las cadenas
mordió aquellas paredes
que custodiaban
deliciosos manjares
silenciosos
de palabras
saludables
y se quedó a comer
vivo, diverso,
verso vivo
almíbares de rima
bajo las torres.

viernes, 25 de marzo de 2011

Infinitesimal.

Ven.

Jugando.

Mira que te lo advertí
no des el estirón
que los zapatos
se te van a quedar chicos
que no te cabrán las manos
en los bolsillos
y vas a tener que tirar
los boliches de colores
que ganaste en el parque
que el dolor en la rodilla
no se pasa
con la gota roja y fría
de mercromina
que los cuentos se complican
los héroes han crecido
y piensan cosas raras
que los coches riscados
en el colchón
no resucitan
que el insuficiente importa
y los niños de la guerra
van a querer matarte.

jueves, 24 de marzo de 2011

Invisible.

Por si acaso
me miras
en un descuido
de tus quehaceres
cotidianos
y no me reconoces
soy el que sonríe
en todas las fotos
que no hiciste
el que duerme
en el lado imaginario
de tu cama
el que viaja sentado
en el pasillo
junto a tu asiento
el que cura
a besos
tus heridas
por las noches
cuando duermes
un pintor secundario
en el planeta devastado
de tus sueños
el óscar al mejor
actor de reparto
tu sombra
tu huella
el aire
que vas dejando
atrás
olvidado…

Si ves el Sol…

Detrás de esa melena
salvaje
hay un rayo de sol
y una sonrisa
tierna
y una piel
suave
que te acaricia
y tú no te das cuenta
su voz
como el calor
que acuna
en los amaneceres
te está buscando ahora
y te invita a perderte
en los brazos de arena
de su playa sedienta.