viernes, 28 de octubre de 2011

Armisticio.

He claudicado
entrego mis armas
puedes lanzar la llave al mar
y mirar la luz cuadriculada
en mi rostro
tras los barrotes
preso en tu leve sonrisa
de amable carcelero
todavía quedan restos
de las lágrimas secas
bajo el dolor
de aquella inquietante soledad
en el vacío
hay un túnel para regresar
tras los baños bajo la luna
de la libertad
no me sigas
aunque lo encuentres
o moriremos
con los brazos desnudos
y ahogados en la mentira
de esta paz.

martes, 27 de septiembre de 2011

Proscrito.


Debería chutarme
un par de conceptos grandilocuentes
bajo la sombra
(las sombras de la noche son mentira)
del portal de una calle
con nombre de poeta
en uno de esos barrios marineros
y dejarme encontrar
filosofando a duras penas
contra los ventanales de los bares abiertos
dormir entre el olor de mares nuevos
la palabra dormida envuelta en sudor
y huir antes de que salga el sol
a la cárcel de las buenas maneras
en silencio
con los versos hechos jirones
en los bolsillos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Silencio.

Pequeño
has amarrado tus cuerdas vocales
a la tecla negra del piano
y te has lanzado vacío
al vacío
la lengua seca
de tanto lamerte las heridas
el cuerpo ahogado
por la saliva
se tambalea brillante
bajo el calor aterrador
de un nuevo día
y ya no queda nadie
llorándole a tus piernas pequeñas
pequeño
para cambiarte los zapatos.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Envidia.

Mira la rosa marchitarse
despacio
pétalo
a
pétalo
desnuda flor
con sus espinas
clavadas en la tierra
como un pez
espantapájaros
llorándole de envidia
a los pobres geranios.

El otro.

El monstruo ha estado a punto de salir
ha asomado la cara deformada por las apreturas
que dentro se está estrecho y no sale el sol
por las noches entre los sueños sólo grita
a la conciencia dormida
cansada de poner orden en las rutinas,
esta sonrisa es para las mañanas
mientras te lavas los dientes en pleno ensayo
este apretón de manos, sécate el sudor antes
que no se note la incomodidad
las ganas de salir corriendo
que el monstruo acecha mirando por tus ojos
esos ojitos que no lloran en público
aunque piquen
“que debo estar con la alergia o algo”
la lengua guardada tras los labios
cierra esa bocaza que no tienes nada bonito que decir
y el monstruo siempre tiene hambre
de carne, de viento al que gritarle
de dioses a los que escupirle
de idiotas de los que reírse
y sácate la mano del bolsillo
no mees en público
baja la mirada que esos cuerpos no son tuyos
que no son para tocarlos con tus manos limpias
oliendo a jabón
que también son mis manos
cuando no me miras
y salgo y no te das cuenta
y ando por tus versos haciéndote creer
que me tienes a raya
cuando eres tú quien está preso.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Prisión.

Sería mejor callar
tras las tapias
recién levantadas
e ir arañando despacio
los días en la piedra
seguir el rastro
de la delgada luz
hasta encontrar la grieta
para mirar tu uniforme
invisible
detrás de cada lágrima.